Temario de Español (desarrollado)

Español

1. Funciones de la lengua

1.1 Referencial

1.2 Apelativa

1.3 Poética

Esta información tiene como fuente principal a Proyecto Cíceros

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Guía para un comentario de texto de una obra narrativa

Guía para un comentario de texto de una obra narrativa

Teoría instrumental de la literatura para el Comentario de Textos
Estas notas las tome de este libro, muy bueno. Es sobre todo útil para el comentario de textos poéticos

1. Características del género narrativo
1. 1. Diferencias con relación a los otros géneros tradicionales
1. 2. Fijación definitiva, en cuanto a género, de nuestra obra
2. Punto de vista
2. 1. Primera persona central
2. 2. Primera persona periférica
2. 3. Memoria autobiográfica de un sólo individuo
2. 4. Serie de cartas escritas por diversos personajes
2. 5. Monólogo interior o fluir de la conciencia
2. 6. Segunda persona
2. 6. 1. “al lector”
2. 6. 2. “a otro personaje”
2. 6. 3. “autorreflexiva”
2. 7. Tercera persona omnisciente
2. 8. Tercera persona limitada
2. 9. Diálogo como forma narrativa
2. 10. Mezcla de modos narrativos
3. Medios para la caracterización o pintura de los personajes
3. 1. Autocaracterización (forma directa)
3. 2. Presentación por el narrador (forma directa)
3. 3. Caracterización por otros personajes (directa o indirecta)
3. 4. Nominación (caracterización indirecta)
3. 5. Caracterización por los actos y dichos del propio personaje (forma indirecta y la más eficaz)
4. Clasificación de los personajes
4. 1. Por su relieve
4. 2. 1. Principales
4. 2. 1. Secundarios
4. 1. 3. Comparsa
4. 2. Por sus características
4. 2. 1. Personajes estáticos
4. 2. 2. Personajes dinámicos
4. 2. 3. Personajes planos
4. 2. 4. Personajes plásticos
5. Estructura externa
(Partes. Capítulos. Secuencias. Ausencia ―aparente― de estructura)
6. Estructura interna
6. 1. Clásica (Exposición, nudo, desenlace)
6. 2. Abierta (Sucesos ligados por la personalidad del protagonista y el fluir del tiempo)
6. 3. De Espacio (Da primacía al ambiente histórico y social y a su descripción)
6. 4. Mezcla de estructuras distintas
7. Manejo del tiempo
7. 1. Tiempo narrativo y tiempo real (su relación)
7. 2.Evolución cronológica lineal
7. 3. Inversión del orden temporal
7. 4. Las vueltas atrás. Los recuerdos (Analepsis)
7. 5. Los saltos adelante (Prolepsis)
7. 6. La simultaneidad
7. 7. El tiempo implícito
8. Función del lector
(Novela cerrada-Novela permeable)
9. Aspectos lingüísticos
10. Argumento o fábula
11. Tema
12. Conclusión

Fuente: Luis García-Camino Burgos, Teoría instrumental de la literatura para el Comentario de Textos, Salamanca, Amarú (Colección de Ciencias de la Educación, 45), 1998, pp. 149-150.

Guía para escribir, consejos para escritores

Generalmente hay que esperar a tener una cierta edad y experiencia antes de ponerse a dar consejos. El problema es que como siempre se aprende, nunca es el buen momento, y al final te vuelves viejo y raro. Es por ello que he decidido adelantarme a mi tiempo y recopilar este humilde decálogo para que sirva de guía a los protoescritores que vienen por la página. Espero que sepáis sacarle provecho.

1. No leas. La primera gran falacia que le cuentan a todo aspirante a escritor es que hay que leer mucho. Esto es radicalmente falso: leer hace que se asimilen las ideas de los demás, con lo cual ocultan las ideas propias y se pierde originalidad y frescura. En el colmo de la desfachatez, hay quien dice que Stephen King afirma que si no tienes tiempo para leer, no tienes tiempo para escribir. Es materialmente imposible que él haga otra cosa que no sea escribir.

Si echamos un vistazo a nuestro foro de literatura, veremos rápidamente que el que más lee (ftemplar) es el que menos escribe, y que el que más escribe (manheor) sólo lee tebeos. Recuerda: el protoescritor quiere ser escritor, no lector. De ésos, afortunadamente, ya hay muchos.

2. Inspírate. Es muy posible que la sequía de lecturas traiga una sequía de ideas. Si tu vida no es lo suficientemente apasionante para servir de inspiración, lee uno o dos libros para sacar ideas, que es lo que se ha hecho siempre desde que el hombre es hombre. Importante:: elige libros raros, que no haya leído ni el autor, y, a poder ser, viejos. Si te lees “El Señor de los Anillos” te van a calar rápido, pero mira al de “La princesa prometida”: el muy perro eligió bien y ahora incluso creen que es el autor original.

Es importante que los libros sean cortos, porque, si no, perderás mucho tiempo que deberías emplear en la escritura. Si son largos, no te los leas enteros, que nadie te va a pedir un resumen.

3. Ampárate en la teoría del subconsciente colectivo. En el mar internáutico hay tiburones, y es muy posible que, por raro que creas que es el libro que has imitado, digo, que te ha inspirado, seguro que llega algún listillo que se lo ha leído y te pone en evidencia. Éstos son escritores frustrados, porque han pasado más tiempo leyendo que escribiendo, y son particularmente crueles y virulentos poniendo de manifiesto lo que llaman plagios.

No hay problema: la teoría del subconsciente colectivo dice que las ideas están ahí flotando y que es normal que varias personas lleguen a las mismas conclusiones al mismo tiempo aun sin comunicarse entre ellas. Es la sencilla explicación de la proliferación de novelas que hablan de códigos, enigmas y templarios, y un baluarte inexpugnable para defender tu trabajo.

4. Encasíllate. Otro rumor absurdo y malintencionado reza que es malo encasillarse. Al prestarle oídos, muchos protoescritores, en su inocencia, creen que es más fácil impresionar con su cuento de fantasmas a un tío que nunca haya leído nada de terror, pero esto es una tontería. Es mucho mejor tener a un público predispuesto, con lo que las etiquetas hay que llevarlas bien visibles. Si vas a escribir terror, dilo bien alto, y además utiliza sólo personajes homologados (vampiros), en escenarios conocidos (bares góticos) y evitando poner en cuestión su monario actual (los ataúdes sí que son necesarios). Los lectores, como los niños pequeños, se sienten a gusto cuando reconocen elementos y pueden “adivinar” el final de la historia. Les hace sentirse inteligentes y cultos.

5. Matiza tus etiquetas. Aunque te muestres encasillado y orgulloso, añade matices a las etiquetas para ganar adeptos. Adjetivos como “mejor” ayudan a guiar a los lectores, más aún si están en superlativo (el mejor autor de novela policíaca). Si prefieres ser más concreto, no reniegues de tus raíces. Si te has inspirado en “El Señor de los Anillos”, puedes anunciarte como el nuevo Tolkien.

6. Promociónate. Una vez has conseguido tus etiquetas, hay que pasearlas. Visitar muchas webs es un buen sistema, y además es barato. Eso sí, recuerda: eres un protoescritor, por lo que no debes perder tu tiempo leyendo. Limítate a escribir, que el objetivo es que te vean, y no al contrario. Puede ser interesante dejar caer que tal o cual editorial (cuyo nombre no puedes revelar aún) se ha interesado en tu trabajo. Pasado un tiempo nadie se acordará de que lo has dicho y no descubrirán el farol.

7. Miente. Los escritores, o cuentistas, son gente que reinterpreta la realidad. Es importante, si quieres llegar a ser uno de ellos, que te ejercites. Miente siempre. Sin piedad. Es una actividad que te permitirá, además, cumplir con el punto precedente fingiendo que tu también lees. Los lectores, sobre todo si son protoescritores, agradecen que echen una mirada a sus escritos. Y no te preocupes por la credibilidad de tus declaraciones y consejos -porque hay que darlos, y categóricos-: siempre puedes decir vaguedades y en el 90% de los casos el título cuenta todo del relato. En el 10% puedes alegar que te has equivocado de sitio al poner el post.

8. Sé feroz y despiadado. Tus mentiras nunca deben ser positivas. En casos extremos, permite que sean condescendientes. El lector debe entender cuál es el sitio de cada uno. Avergüénzale. Explícale que es mejor que pase su tiempo leyendo tus textos que escribiendo basura. Puedes decirle que si no tiene tiempo para leer (tus textos) no tiene tiempo para escribir. Sobre todo no te olvides de que esto es una mentira, y no pierdas tiempo leyendo realmente sus obras. Miente a priori y recuerda: el tiempo de lectura es tiempo de escritura perdido.

En tus confrontaciones con otros protoescritores -serán inevitables- evita asimilar nada de lo que te digan. A los enemigos ni agua, y eso de aprender de ellos es para débiles. Ten siempre presente el punto 10.

9. Pide críticas en el tono adecuado. Nunca preguntes si está bien tu texto. Seamos realistas: no vas a escribir una obra de arte. Es mejor encauzar las opiniones antes de que te las den. Pregunta si tu texto es mejor que algo (lo que sea) que haya visto publicado. Con la cantidad de furrufalla que se ve hoy en día en las estanterías de cualquier librería, malo sería que no haya leído nada peor que lo tuyo. Además, una respuesta positiva te hará quedar al nivel de los escritores y te permitirá despotricar sobre las injusticias editoriales que, seguro, alguien ha cometido contigo -o cometerá en el futuro-.

10. Ignora las críticas. Todo el trabajo precedente no servirá de nada si escuchas lo que puedan decirte sobre tu obra. Sobre todo huye de las críticas bienintencionadas -léase condescendientes- y de las detalladas -que exigen leer, ergo pérdida de tiempo-. El protoescritor, si quiere llegar a algún lado, debe ser impermeable. Después de todo, el motor de su actividad es la vanidad, y ésta se puede ver herida si escucha y da crédito a la posible existencia de fallos.

No lo olvides: para gustos los colores, por lo que no puede existir texto mal escrito. Los fallos formales, de hecho, son clavos ardiendo a los que se agarran los que leen mucho -escritores frustrados- cuando todo el mundo sabe que lo importante es la historia, aunque resulte ilegible. Después de todo, el objetivo de todo escritor -y por lo tanto de todo protoescritor- es ver su obra adaptada a la gran pantalla, y llegados a tal punto, poco importa cómo está escrita, sino su originalidad, la cual hemos preservado con uñas y dientes huyendo de la lectura.

Advertencia: hay algunas briznas de ironía en algunos momentos determinados del texto.
 

 

  

  

Tomado de Ocio joven:

ALGUNOS ELEMENTOS DE ANÁLISIS LITERARIO

ALGUNOS ELEMENTOS DE ANÁLISIS LITERARIO.

Por Pedro de los Ángeles y Santacruz

Adriana Azucena Rodríguez Torres.

 

Ante todo recuerde que la Literatura es una fiesta, así que disfrútela.

 

OBJETIVO O SUBJETIVO. Una obra es objetiva cuando en ella predomina la descripción de objetos reales o posibles en la realidad. Es subjetiva cuando trata de problemas de la realidad interior, comunica vivencias de sentimientos intangibles y requiere interpretación.

PROSA Y VERSO. El texto puede estar escrito a renglón seguido, con ritmo sintáctico: prosa; o bien siguiendo un marco de ritmo (acentuación), rima (concordancia entre los sonidos finales de cada verso) y metro (número de silabas, incluyendo sinalefas): verso.

TROPOS Y FIGURAS LITERARIAS

Alegoría. Es una metáfora continuada a lo largo de un mismo poema. En la metáfora sustituimos una palabra por otra, una sensación por otra. En la alegoría se amplía esta sustitución hasta abarcar toda la obra. Por ejemplo, en este poema Lope de Vega cuenta que le han arrebatado a su amada Elena Osorio (manso) que llevaba un escapulario azul (collarejo azul), su hermosa voz (balido) guiaba su voluntad (ganado), etcétera…

Virreno, aquel mi manso regalado
de collarejo azul, aquel hermoso
que, con balido ronco y amoroso
llevaba por los montes mi ganado;
aquel de vellocino ensortijado,
de alegres ojos y mirar gracioso,
por quien yo de ninguno fui envidioso
siendo de mil pastores envidiado;.
aquel me hurtaron ya, Virreno hermano;
ya retoza otro dueño y le provoca;
toda la noche vela y duerme el día.
Ya come blanca sal en otra mano;
ya come ajena mano con la boca
de cuya lengua se abrasó la mía.

Aliteración. Repetición de un mismo sonido (vocálico o consonántico) a lo largo de un enunciado, buscando cierto ritmo y musicalidad.

Amoroso pájaro que trino exhala
bajo el ala a veces ocultando el pico
que desdenes rudos lanza bajo el ala
bajo el ala aleve del leve abanico.

Alusión perifrástica. Se hace un rodeo para aludir a algo evitando mencionar su nombre. Es muy usada durante el Barroco para mencionar los nombres mitológicos y los conocimientos científicos, y en general, en toda literatura que se precie de ser ingeniosa.

Antitesis. Es un juego de contarios, consiste en poner dos ideas contrarias una frente a la otra. Ejemplo: Cuna y sepulcro fue/ esta torre para mí. Calderón.

Comparación o Símil. Es similar a la metáfora, pero en ella si se establece la conexión entre los dos elementos (uno real y otro imaginativo, en la metáfora sólo aparece el imaginativo), gracias a la palabra como, aunque no siempre aparezca:

Como el coral sus ramas en el agua
extiendo mis sentidos en la hora viva.

Difrasismo. Emplea dos metáforas referentes a un solo objeto: una luz, una tea dentro del mismo poema, representan este fenómeno. (fenómeno exclusivo de la lírica prehispánica)

Elipsis. Es la supresión de una palabra, a veces fundamental en la oración. Ejemplo.

Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Gracián.

Enumeración. Una sucesión de palabras dentro de un texto con la misma función gramatical.

Espectral, amarillo, doloroso y fragante,
por la niebla de la venida voy perdido.

Epíteto. Es el adjetivo por excelencia, le es connatural al sustantivo, se antepone a éste. Puede ser también una frase. En ocasiones se usa en vez del sustantivo si lo sustituido es una persona. Ejemplo: el de los pies ligeros = Aquiles.

Equívoco. Es el uso de palabras de doble sentido. Ejemplo: “Mis amores son reales”; frase que le costó la vida al Conde de Villamediana, ya que se podía entender, rectamente: que sus amores eran verdaderos y no ficticios, y con mala fe: que amaba a la reina.

Gradación. Sucesión de ideas en escala descendente o ascendente. Ejemplo:

Ten presente el proverbio que dice que por un clavo se pierde una herradura, por una herradura, un caballo y por un caballo, un caballero.

Hipérbaton. Ruptura del orden normal de las palabras de la oración. Ejemplo: Era del año la estación florida. La estación florida era del año.

Hipérbole. Consiste en una exageración.

Con mi llorar las piedras se enternecen
su natural dureza y la quebrantan.

Imagen. Es un procedimiento fundado en la asociación de ideas, se busca siempre una relación entre lo real y lo imaginado, supone en el fondo una comparación y sirve para destacar y valorar las cosas, haciendo que las apreciemos de la manera en como las vio y sintió el escritor; puede estar dirigida a alguno de nuestros sentidos: vista, oído tacto, gusto, olfato; por ejemplo, en la siguiente serie de versos lo real, que es la brisa, y lo imaginario, que es el caballo que salta, están expresados en la frase y relacionados entre sí comparativamente:

Las aceitunas aguardan
la noche de capricornio
y una corta brisa ecuestre
salta los montes de plomo.

Ironía. Se dice lo contrario a lo que se piensa, pero de modo que se comprenda lo que realmente se quiere decir. Ejemplo: “Fue tal el golpecillo que me desatinó y sacó de sentido.”

Juego de palabras. El autor utiliza los distintos significados de una palabra para obtener mayor sonoridad:

En un medio está mi amor,
Y-sabe-él
que si en medio está el sabor,
en los extremos la hiel. =
Isabel = sabe a hiel.

Laconismo. Decir mucho con pocas palabras. Ejemplo: Vine, vi, vencí.

Metáfora. Consiste en sugerir una imagen, un acontecimiento, un sentimiento, etcétera, mediante la presencia de un objeto sin una relación aparente que el lector debe interpretar. Está basada en la analogía. Ejemplo: en la cadera clara de la costa (metáfora de la playa).

Metonimia. Se designa una cosa con el nombre de otra, cuando entre ellas hay relación de dependencia. Ejemplo: Vive de su trabajo.

Onomatopeya. Imitación por medio del lenguaje de sonidos reales.

Paradoja. Se ponen frente a frente dos ideas contradictorias, aparentemente, para dar mayor profundidad al pensamiento.

Vivo sin vivir en mí
y tan alta vida espero
que muero porque no muero.

Paralelismo: Consiste en la repetición de un mismo pensamiento en una frase:

Sólo venimos a dormir, / sólo venimos a soñar.

Prosopopeya o personificación. Atribuir seres inanimados (animales y plantas incluso) propiedades o comportamientos propios de una persona. Ejemplo: Luego tras un pórtico de sombra yerta, hay un palacio de esmeralda, y un lago que, al arrojarle una piedra a su quietud, se enfada y gruñe.

Repetición. Se inician varias frases seguidas con las mismas palabras buscando fijar más lo que se dice en la mente del que escucha; ejemplo:

Yo me hago temer. / Yo me hago temer.

Retrato. Cuando la descripción se refiere a la vez a los caracteres físicos y espirituales de una persona: Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza.

Retruécano. Repetición de las palabras de una frase cambiando su orden y dando un sentido contrario a su significado. Ejemplo: La fuerza de la razón no es la razón de la fuerza.

Sentencia. Cuando en pocas palabras se expresa un pensamiento profundo.

“El provecho antes daña que aprovecha si el que lo da no tiene mucha cordura y el que lo recibe, mucha paciencia. Guevara

Símbolo. Es un objeto concreto que representa una idea intangible, puede ser un tópico por ejemplo la paloma blanca es símbolo de la paz; o puede tener un significado asignado por el poeta.

Sinestesia. Es una descripción dirigida hacia dos o más sentidos:

Del verano, roja y fría/ carcajada/ rebanada de sandia.

Sinécdoque. Nombrar al objeto con el nombre de una de sus partes o al contrario. Tomar el nombre común por el propio. Un escuadrón de veinte alas. Según el doctor angélico.

ELEMENTOS FORMALES DE LA OBRA DE FICCIÓN NARRATIVA Y DRAMÁTICA.

1. Estructura formal. Partes, divisiones, capítulos, párrafos, actos, escenas, etcétera.

2. Punto de vista del autor. Depende quien narre; puede ser un narrador en primera persona (conoce pocos hechos, sólo los que es capaz de percibir, emplea la persona gramatical yo), narrador en segunda persona (emplea el muy poco frecuente), narrador en tercera persona (él, es lo más frecuente). Y según el grado de conocimiento de la realidad será:

A. Omnisciente. Si conoce hasta los más íntimos pensamientos de los personajes los detalles más mínimos.

B. Objetivo. Si percibe los distintos acontecimientos y los narra con puntualidad y verosimilitud.

C. Testigo. Si sólo participo en los hechos narrados de manera tangencial.

3. Estilo. También puede ser el Tono de la obra. Tiene que ver con el vocabulario de la obra, formas especiales de expresión del escritor:

A.     Irónico. Si hace una burla sutil.

B.     Humorístico. Si es capaz de reír de algo que debería causar lastima. Mezcla de triste y alegre.

C.     Sarcástico. Si hace una burla mordaz.

D.    Satírico. Si critica y se burla con exceso de sarcasmo.

E.     Jocoso o Cómico. Si hace reír con situaciones graciosas. Mueve a regocijo, a risa.

F.      Solemne. Si es sobrio y serio. La belleza en su más alto grado.

G.    Épico. Si es objetivo.

H.    Imaginativo: si emplea medios fantásticos.

I.       Lírico. Si impresiona a la sensibilidad.

J.        Dramático. si mezcla la objetividad con la subjetividad.

K.     Trágico. Conmueve al espíritu y lo llena de temor.

4. Tema. Casi siempre abstracto, lo forma un concepto, por ejemplo: la justicia, el amor, la muerte, etcétera. Da unidad a la obra.

5. Argumento. Es el elemento narrativo anecdótico, es la serie de acontecimientos que se narran en la obra. Se debe hacer un resumen no mayor de media página. Se encuentra respondiendo la pregunta: ¿Qué sucede en la obra?

6. Ideas. Conceptos básicos que encierran un pensamiento. Pueden ser:

A. Artísticas. Si se refieren  a la obra de arte, su creación y su contemplación.

B. Éticas. Si se refieren al comportamiento del hombre

C. Filosóficas. Si se reflexionan sobre el hombre como ser en el mundo.

D. Históricas. Explican e interpretan el pasado humano.

E. Sociales. Sobre la situación del hombre como miembro en la sociedad.

F. Religiosas. Se refieren a las relaciones del hombre con la divinidad.

G. Científicas. Si dan a conocer teorías, hipótesis, experimentos, u observaciones de las ciencias.

7. Ambiente. Se constituye por las circunstancias que rodean a los personajes, puede ser físico o moral, este hace referencia a valores morales y sus antívalores, se construye con las acciones y emociones de los personajes más el medio físico que los rodea.

8. Tiempo. Duración de la existencia de las cosas. Puede ser:

a.       Objetivo o cronológico: si la narración puede medirse objetivamente los hechos desde que se inician hasta que terminan.

b.      Subjetivo o psicológico: si se adapta a la forma en que la conciencia interior registra la duración de las cosas, no se puede medir.

c.       Juegos temporales: El tiempo no sigue una secuencia lógica, sino que se presenta en desorden el presente, pretérito, futuro.

d.      Atemporalidad. No existen datos precisos para conocer cuando ocurren los hechos.

9. Trama. Como se van enlazando los hechos. Para encontrarla se hace la pregunta: ¿por qué pasó? Es la distribución de los acontecimientos para lograr un determinado efecto.

10. Personajes. Son los seres creados por el autor para que expresen ideas, emociones y acciones, pueden ser humanos o no, serán los que realicen los acontecimientos, tienen voz y caracteres propios.

Según su importancia los clasificamos en:

Principal: Aquel que siempre está presente, actuando directamente o en el pensamiento de los demás. Se enfrentan a los conflictos que se suscitan en la obra, puede existir uno o varios.

Secundarios. Si actúan en función del principal, ya sea a favor o en contra, a los principales, son numerosos e independientes.

Ambientales. Cuando aparecen es para favorecer la creación de un ambiente pues ayudan a caracterizar el espacio.

Según su caracterización:

Carácter. Es el personaje que va definiéndose en el trascurso de la obra.

Tipo. No tiene una personalidad bien definida, nunca cambia.

Según el papel desempeñado:

A. Protagonista. Personaje principal en las obras dramáticas. Representa a una de las fuerzas en conflicto.

B. Antagonista. Se opone en momento dado al protagonista, representando una fuerza opuesta a la de éste.

11. Formas expresivas. Son las siguientes:

A.     Diálogo. Exposición alternada que lo que dicen dos o más personajes. Es directo cuando el autor deja que cada personaje se exprese con sus propias palabras (teatro); es indirecto cuando otro personaje o el mismo autor cuentan lo que le personaje dice.

B.     Monologo. El personaje toma la palabra para hablar a un público indeterminado (ficción narrativa); o el personaje expone las ideas del autor (teatro). Monologo interior se presenta si se observa lo que piensa el personaje (sólo en las novelas).

C.     Soliloquio. Parlamento de un personaje como si pensara en voz alta, ante alguien que sólo participa físicamente.

12. Modos del discurso. Distintos tipos de escrito,  por lo general se encuentran mezclados.

a.       Descripción. Dibujar con palabras.

b.      Narración. Contar algo.

c.       Exposición. Dar un tema a conocer.

d.      Argumentación. Dar razones para apoyar la propia opinión.

13. Asunto. Aquello que inspiro el autor y que tiene vida independiente por sí mismo.

14. Tensión dramática. Lo resultante de la puesta del conflicto entre dos o más fuerzas, se presenta gradualmente, desde un grado cero (exposición) donde el autor plantea un problema y nos ofrece los antecedentes de la situación en que se hallan los personajes; un nudo, donde los acontecimientos van incrementando la tensión; un clímax, que señala la parte de mayor tensión en la obra; y un desenlace, que es la resolución final, ya sea feliz o trágica. Hay que mencionar que en las obras largas hay varios momentos climáticos y momentos humorísticos para relajar la tensión puesta.

15. Conflicto. Lucha entre dos fuerzas opuestas. Pueden existir los siguientes:

a.       El hombre contra el hombre.

b.      El hombre contra la naturaleza.

c.       El hombre contra su propio yo.

d.      El hombre contra lo sobrenatural.

16. Acción. Es la secuencia de hechos conectados entre sí. Se organiza en tres momentos:

A. Exposición. Se conoce el conflicto que da origen a los hechos.

B. Nudo. Las situaciones se complican.

C. Desenlace. El conflicto se resuelve, por desarrollo normal o porque surge un acontecimiento inesperado.

17. Motivos. Situaciones típicas que se repiten a través del tiempo. Pueden ser abstractos o concretos; leitmotiv es un motivo central que se repite a lo largo de la obra.

18. Espacio. Lugares donde se desarrolla la acción. Puede ser interior si describe espacios cerrados por ejemplo una habitación; externo si el espacio es amplio, ejemplo: una casa, una calle, una ciudad, el campo, etcétera.

19. Acotación. Indicaciones del dramaturgo sobre la actuación de los personajes, la escenografía, el vestuario, los efectos ambientales. Sólo en obras de teatro, se pone entre paréntesis.

ELEMENTOS FORMALES DEL VERSO.

1. Rima. Igualdad o semejanza entre los últimos fonemas a partir de la última vocal acentuada. Es:

Consonante. Si coinciden vocales y consonantes.

Asonante. Si sólo coinciden las vocales.

Se marca empleando letras y en orden del alfabético. (Ejemplo: ABBA ABBA)

2. Ritmo. Es la armonía que se logra a través de la distribución de acentos y pausas, la alternancia entre sílabas tónicas y atonas.

3. Metro. La medida de un verso, en español se determina por el número de sílabas, recuérdese que se trata de ajustar el verso a una medida, para tal efecto se toman en cuenta las siguientes licencias:

Sinalefas: las vocales finales de una palabra e iniciales de otra forma una sola sílaba. Aplican restricciones.

Hiato. Separación de vocales finales e iniciales de palabras.

Diéresis. Se deshace un diptongo formando dos sílabas.

Sinéresis. Se forma un diptongo forzado donde no existe.

Regla de los versos agudos. Si la palabra final es aguda se aumenta una sílaba.

Regla de los versos esdrújulos. Si la palabra final es esdrújula se resta una sílaba.

Clasificación: Según el número de sílabas que tienen los versos estos se clasifican en:

a.       Versos de arte menor. (Hasta ocho sílabas.)

Dos sílabas: disílabos. Tres sílabas: trisílabos. Cuatro sílabas: tetrasílabos. Cinco sílabas: pentasílabos. Seis sílabas: hexasílabos. Siete sílabas: heptasílabos. Ocho sílabas: octosílabos.

b.      Versos de arte Mayor. (Más de ocho sílabas.)

Nueve sílabas: eneasílabos. Diez sílabas: decasílabos. Once sílabas: endecasílabos. Doce sílabas: dodecasílabos. Trece sílabas: tredecasílabos. Catorce sílabas: tetradecasílabos o alejandrinos.

4. Estrofas. Conjunto de versos que tienen características determinadas según la distribución las rimas y el número de versos que la integren; las principales son:

a.       Copla de pie quebrado. Combinación de versos de ocho y cuatro sílabas

b.      Cuaderna vía. Cuatro versos alejandrinos monorrimos (todos tienen sólo una rima).

c.       Cuarteta. Cuatro versos octosílabos con rimas ABAB.

d.      Cuarteto. Cuatro versos endecasílabos con rima ABBA.

e.       Décima. Diez versos octosílabos consonantes que riman: abbaaccddc.

f.        Lira. Estrofa de cinco versos consonantes, tres heptasílabos (1º, 3º y 4º.) Y dos endecasílabos (2º y 5º.) Imitan la figura de una lira

g.       Octava real. Estrofa de ocho versos endecasílabos con rima consonante ABABABCC.

h.      Octavilla. Ocho versos de arte menor.

i.        Pareado. Estrofa de dos versos con rima consonante o asonante.

j.         Quinteto. Cinco versos de arte mayor.

k.      Quintilla. Cinco versos de arte menor.

l.        Redondilla. Cuatro versos octosílabos con rima ABBA.

m.    Romance. Serie indefinida de versos octosílabos, tienen rima asonante los versos pares y quedan sueltos nones.

n.      Seguidilla. Estrofa de cuatro versos dos heptasílabos y dos pentasílabos, propia de poesía popular.

o.      Serventesio. Cuatro versos endecasílabos con rima ABAB.

p.      Sexteto. Seis versos de arte mayor con rima consonante.

q.      Sextilla. Seis versos de arte menor.

r.       Silva. Combinación libre de heptasílabos y endecasílabos, el poeta distribuye las rimas (consonantes preferentemente) según su deseo, pueden quedar versos sueltos (sin rima).

s.       Soneto. Súper estrofa de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos con rima consonante ABBA, y dos tercetos con rima a arbitrio del poeta.

t.        Terceto. Estrofa de tres versos, generalmente de rima consonante con el siguiente esquema: ABA bcb cdc etcétera. Una serie de tercetos encadenados forman una epístola.

u.      Verso libre. Sin rima ni medida ni estrofa; recuerde que no puede existir verso sin ritmo.